Historia de un ataque zombie
Era un domingo soleado por la mañana. Las lluvias de los últimos días habían cesado para permitir a los seres putrefactos andar. Era 5 de febrero de 2012, y la III Marcha Zombie estaba a pocas horas de iniciar.
Eran las 9:35 de la mañana cuando llegué al Monumento a la Bandera. No menos de 400 personas estaban a su alrededor, ya sea maquillándose, donando alimentos o posando para las miles de fotos de decenas de fotógrafos que alrededor sacaban las mejores imágenes.
No me puse a esperar. Saqué mi cámara y comencé a sacar mis propias instantáneas. Un Mario Bros por ahí, un grupo de patinadoras por allá, los doctores y las enfermeras, los sheriffs, policías y caza-zombies por montón nunca sobran.
Sí sobran los muchachos con armas y cruces suásticas en el pecho, ignorantes ante lo que usan, cual pseudo-anarquista con una ‘A’ en la camisa y una cruz de rosario en la muñeca. Pero no vale la pena detenerse en ellos, sino en los cientos de personas que donaron alimentos no perecederos, llenando varios carritos de supermercado con mercancía valuada en más de 19’000 pesos, para el albergue “La Divina Providencia”.
Decenas de wanna-be zombies se enfilaban para recibir maquillaje e infectarse. Por el altavoz, los organizadores recordaban la labor de donar y ayudar, y uno de los zombies especiales fue el organizadores de la Zombie Walk DF, la más grande del mundo, que inspiró a los asistentes a no olvidar que si no ayudan a alimentar a los humanos “¿qué tendremos para comer mañana?”.
A las 11:00 am comenzó la marcha. El número final de zombies que acudieron al llamado fue mayor a 700, y caminaron en dirección al Distribuidor Vial del cruce de Prolongación de Paseo de Montejo con Circuito Colonias. A lo largo del trayecto de 1 kilómetro, que en total duró 45 minutos, fueron varios los que intentaron resguardarse de las hordas subiendo a un árbol. Siendo yo uno de ellos, justo frente a una librería, escogí un árbol en medio del camellón que divide los sentidos de Prolongación de Paseo de Montejo. En pocos segundos, decenas de zombies, al grito de “¡humano!” corrieron en dirección al árbol dispuesto a atacar. Estirando sus extremidades putrefactas, reían, gruñían y gemían de dolor al mismo tiempo, mientras trataban de alcanzar mi cerebro. Pero a los pocos minutos desistieron y atacaron al siguiente incauto en un árbol próximo.
Al llegar al distribuidor, se realizó un concurso del disfraz más original. Un niño pequeño, sin camisa y con una máscara en la cara, hasta un hombre adulto en saco azul y con sus órganos cayendo, fueron los concursantes, pero el ganador fue un Bob Esponja medio muerto y con su cerebro cayendo por un lado. Incluso los zapatos y el pantalón corto eran igual al personaje animado.
Tres bandas musicales de rock amenizaron el final de la III Marcha Zombie Mérida, un evento único en la ciudad, en el que no importa la edad, la condición económica, la hora de defunción o el tipo de zombie que uno sea, siempre y cuando se respeten los valores de tolerancia (un zombie nunca agrede a otro zombie), inclusión (un zombie sólo recluta nuevos zombies), y no discriminación (un zombie muerde parejo), y también habría falta agregar el de solidaridad (un zombie es solidario con los humanos, hasta que le entra el hambre). Tras despedir a la gente y agradecer su colaboración, el equipo organizador de la marcha, Kevin Manrique y Carolina Erosa, recordaron que la actividades seguirán, al menos hasta “antes del fin del mundo…”.
sergio.aguilar@revistamiopia.mx
@sergio_jaa

Decenas de zombies reunidos en las escaleras del Monumento a la Bandera, posando para las cámaras. Fotografía de Sergio Aguilar.

El zombie ganador del mejor disfraz, con base en aplausos del público. Fotografía de Sergio Aguilar.

De izquierda a derecha: Jesús Rodríguez “Chumoy Zombiemaster”, organizador de Zombie Walk DF; y Kevin Manrique, organizador de Zombie Walk Mérida. Fotografía de Sergio Aguilar.
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Excelente nota! lo único que no me gusto es que yo quedo como una wanna be xD pero como en teoría solo iba a mirar por aquello de que estoy enferma, pues creo que ser una wanna be es mejor ^^
Posdata: Ame las fotos