Ésta es la elección de las encuestas electorales. A lo largo de la campaña (no sólo presidencial, sino también las locales), hemos visto un mar de sondeos de opinión y encuestas, algunas firmadas y otras no, que entran a la escena pública para generar una percepción.

El estado de Yucatán, esta vez, no ha sido la excepción. Por primera vez, el estado verá celebrar las elecciones para los tres niveles de gobierno (Federal, local y municipal) el mismo día, motivo por el cual resulta sin duda alguna interesante conocer qué piensan hacer los ciudadanos yucatecos el próximo 1º de julio con su voto.

Dos encuestas, ambas de talla nacional, publicaron en estos días recientes sus últimas mediciones con miras a las elecciones locales que definirán Gobernador de Yucatán y Ayuntamientos. Éstas son encuestas del periódico capitalino El Universal y de Consulta Mitofsky, ambas otorgan una amplia ventaja a los candidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al Gobierno del estado, Rolando Zapata, y al Ayuntamiento de Mérida, Nerio Torres Arcila.

El Universal, con una metodología poco precisa (que indica que se encuestaron viviendas situadas a la derecha de donde se ubica la casilla para cada sección que fue medida), da 65.4% de las preferencias de los yucatecos para el candidato del PRI, mientras de lejos le sigue el candidato del PAN, Joaquín Díaz Mena, con 28.0%. Muy atrás quedan el candidato de la coalición PRD-PT-MC, Eric Villanueva Mukul, con 5.8% y Olivia Guzmán, del PANAL, con 0.8% de las preferencias electorales.

Encuesta de El Universal

Mitofsky, por su parte, mide 49.9% de las preferencias para Rolando Zapata, 30.3% para Joaquín Díaz Mena, 5.9% para Eric Villanueva Mukul y 0.2% para Olivia Guzmán Durán.

Encuesta de Consulta Mitofsky

A primera vista, es posible percibir una diferencia sustancial entre los porcentajes medidos por la primera y la segunda encuesta, lo que puede deberse tanto a la errática metodología que el propio diario El Universal señala haber utilizado, como al hecho de que ésta se haya levantado los primeros días de junio y la de Mitofsky haya sido a mediados del mismo mes. Sin embargo, vale la pena resaltar que la diferencia que marcan entre primer y segundo lugar sí es sustancial, pues mientras El Universal da una diferencia de 37.4 puntos porcentuales a favor del priísta, la segunda mide 19.6% de diferencia, también a favor del candidato del PRI.

Si un tema ha sido particularmente controversial, alrededor de las encuestas, es el de la diferencia que presentan entre el primer lugar y sus perseguidores, ya que incluso en el ámbito nacional hay varias encuestas que no tienen una media constante en este rubro. En Yucatán, El Universal da el doble de lo que mide Mitofsky a favor de Rolando Zapata Bello.

Lo anterior debe arrojar, por lo menos, una conclusión: las encuestas, si bien son falibles, son herramientas útiles para medir tendencias electorales. No se trata de ejercicios de adivinación, aunque muchas veces sí son utilizadas para insertar una percepción en la opinión pública, la percepción de que “alguien” va ganando con mucha o poca ventaja. De modo que se debe uno preguntar “¿Qué tendencia marcan las encuestas en Yucatán?”.

Sin duda que la inercia se muestra favorable al candidato del PRI, pero se trata de una inercia que no teme ocultar su preferencia en tanto que se percibe del lado ganador; por el contrario, hay un 19.9% y un 13.7% de la población encuestada, por El Universal y Mitofsky, respectivamente, que no declaran su preferencia. Esta tendencia, que suele presentarse ante escenarios crispados, comúnmente se trata de electores que no se decantarán en favor del candidato puntero, sino por quien consideren que puede vencer a éste.

Así que, lejos de ver a las encuestas como precuelas de un seguro triunfo este próximo domingo 1º de julio, se debe de observar en ellas la presencia de un amplio sector del electorado que espera al día de la elección para ejercer el arma más poderosa que tiene: el voto útil. El mismo voto útil que en 2007 hizo ganar a Ivonne Ortega Pacheco contra los pronósticos que apuntalaban al PAN para repetir en el Gobierno del estado y que esta vez podría volver a castigar al gobierno en turno; sólo resta observar si la tendencia se traduce en hechos, y si ésta alcanza a superar la inercia a la que las campañas en Yucatán, los últimos años, nos han acostumbrado.

DATO EXTRA: No nada más la encuesta de El Universal para Gobernador del estado presenta claras fallas metodológicas, pues según el PDF publicado por Consulta Mitofsky el jueves 14 de junio pasado, el armado de su metodología para el Ayuntamiento de Mérida no incluyó (antes, durante, ni después del levantamiento) las opciones de Alejandro Abud, de Movimiento Ciudadano, ni de Dilio Buenfil, del PT. ¿Qué encuestadora -que se precie de tener seriedad- omite de sus ejercicios dos de las opciones que aparecerán en la boleta electoral?

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